¿Te gustaría viajar conmigo?

Te invito a viajar a través de los gustos y aromas de las mejores recetas de comida tradicional.

Imagínate que estás subiendo al avión viajando a Italia esperando con ansia probar la comida del país destino: pizza, pasta, café, quesos y cocktails.

En cada lugar que visito me gusta llevarme en el corazón y en el paladar algún que otro plato típico. 

Entonces desde que decidí hacer esta pagina me hice una promesa a mi misma: ‘Todas las recetas que vas a encontrar aquí son recetas tradicionales’

Son el fruto de mucha lectura e investigación personal hasta dar con la clásica receta de cada producto. 

Por qué quiero que cada receta sea la tradicional?

Para que sepas que lo que estás cocinando es exactamente igual al que vas a probar en el país original, y que si extrañas mucho ese país, probando esa comida puedas recuperarte un poco de la nostalgia que te inunda. 

Las recetas originales y tradicionales no son fast food. Son todo lo contrario, forman parte del movimiento Slow Food. La comida ‘lenta’ es más elaborada, toma más tiempo, más paciencia, nos invita a disfrutar del proceso de hacerla tanto como del de comerla. 

Con esto quiero decir, que la comida tradicional, y la más rica, lleva más tiempo en cocinarse. Tómalo como un viaje, armamos la valija, salis de tu casa, vas camino al aeropuerto o estación de tren, viajas, llegas. Al mismo tiempo y paralelamente en tu casa vas armando la receta, cortas o preparas los ingredientes para cocinar, la cocción toma un cierto tiempo. 

La comida tradicional es un viaje, y como dice el personaje de la película ‘Hacia rutas salvajes‘ (Into the wild, 2007) sobre los viajes ‘la felicidad sólo es real cuando es compartida’. Así que es mejor cocinar recetas tradicionales para los amigos y la familia. No es casualidad que las cantidades de los ingredientes son para varias personas. 

La comida se comparte, nos conecta. Es la primer demostración de amor que recibimos. También, en la vida nos pasamos 3,66 años comiendo y probablemente la que más compartimos en el curso de nuestra vida. 

Así que si haces estas recetas, imaginate que estas compartiendo un buen plato en un restaurante, viajando.

Y, para que la experiencia sea completa, cada receta con su historia, debe formar parte del ritual.

Para que cada uno de los comensales se lleve no solo el sabor en el paladar, sino también una buena historia para compartir.

Aquí van mis ultimas recetas…